La princesa Leonor encara una etapa decisiva en su camino hacia el trono de España, cumpliendo con la formación militar obligatoria que exige la Constitución para los futuros monarcas. Esta preparación integral la llevará por las tres academias de los Ejércitos, consolidando su rol como futura jefa suprema de las instituciones militares españolas.

La princesa Leonor vive hoy una realidad alejada de los protocolos palaciegos tradicionales. Actualmente cumple con la rigurosa formación militar que la Constitución exige a los herederos. Como cadete, se prepara con disciplina para asumir responsabilidades de Estado en el futuro. Esta etapa marca un punto de inflexión necesario para su consolidación como futura monarca.
Su entrenamiento incluye rotaciones estratégicas en el Ejército de Tierra, Armada y Aire. Cada destino busca familiarizar a la princesa con la estructura de la defensa nacional. Estas maniobras son fundamentales para que comprenda el funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Al finalizar, poseerá una visión global de los estamentos que algún día deberá comandar.
La heredera al trono español asume su preparación castrense para liderar las Fuerzas Armadas
Cuando llegue el momento de su ascenso al trono, Leonor hará historia institucional. Se convertirá en la primera reina reinante de España en más de ciento cincuenta años. A diferencia de las consortes, ella heredará la Corona por su propio derecho de nacimiento. Este hecho representa un hito de modernización para la milenaria institución de la monarquía.
El legado de la heredera se construye sobre la base del deber y la excelencia. Su papel rompe con siglos de tradiciones exclusivamente masculinas en el mando militar supremo. España observa con atención la evolución de una joven llamada a liderar la nación. La formación militar es solo el primer paso de un reinado que será histórico.
Fuente:
Casa Real de España (Casareal.es)