En un logro científico de alto impacto, investigadores en China han desarrollado nuevas variedades de arroz capaces de crecer en suelos con alta concentración de sal, donde históricamente los cultivos convencionales no sobrevivían. Este avance, producto del mejoramiento genético y el cruce de cepas tolerantes al sodio, representa una posible revolución para la seguridad alimentaria global, especialmente en un contexto de cambio climático y degradación de tierras.

El arroz, como cultivo básico para más de la mitad de la población mundial, enfrenta limitaciones productivas cuando se expone a suelos salinos, comúnmente encontrados en regiones costeras o afectadas por prácticas de riego inadecuadas. La innovación desarrollada por los equipos científicos chinos permite al arroz limitar activamente la absorción de sodio, manteniendo su capacidad fotosintética, estabilidad estructural y rendimiento.
Los ensayos de campo han arrojado resultados sobresalientes. Algunas variedades de este “arroz tolerante a la sal” alcanzaron rendimientos de hasta 9 toneladas por hectárea, cifras que superan ampliamente las expectativas para terrenos marginales o considerados improductivos. Estos niveles de productividad, además de ser técnicamente sorprendentes, tienen profundas implicaciones sociales y ambientales.
Cultivar en lo incultivable: una nueva frontera para la agricultura global
Según estimaciones de los investigadores, si estas variedades se implementaran en una fracción significativa de los más de 100 millones de hectáreas de suelos salinos existentes a nivel global, podrían alimentar a más de 200 millones de personas. En otras palabras, no se trata solo de una mejora tecnológica, sino de una herramienta potencial para reducir el hambre, aumentar la resiliencia agrícola y mitigar los efectos del cambio climático.

Este tipo de soluciones agrícolas biotecnológicas basadas en la mejora de tolerancia abiótica está ganando protagonismo en la planificación agroambiental de países con alta vulnerabilidad climática. La restauración productiva de suelos salinizados también podría disminuir la presión sobre ecosistemas fértiles, reducir la necesidad de expansión agrícola y aportar a la sostenibilidad de largo plazo.
Aunque aún se requiere evaluar su adaptabilidad en otras regiones del mundo, el desarrollo chino marca un punto de inflexión en la búsqueda de cultivos resilientes. Frente a la amenaza creciente de la inseguridad alimentaria, innovaciones como esta no solo representan progreso científico, sino una vía concreta para mejorar la vida de millones de personas.
Referencia: People’s Daily Online (2024). “Chinese scientists develop salt-tolerant rice that thrives in degraded soils.” Disponible en: www.people.cn