Autoridades federales detuvieron en el sur de México a Yoel Alter, señalado como miembro de la Lev Tahor, una secta con historial de acusaciones por delitos graves contra menores. El arresto ocurre en un contexto regional de investigaciones coordinadas y refuerza la atención internacional sobre la actuación del grupo en América Latina.

La captura se realizó en Chiapas, durante un operativo de autoridades federales que mantenían seguimiento sobre redes vinculadas a la secta. De acuerdo con información oficial, Alter es investigado por su presunta participación en esquemas de trata de personas, particularmente en la modalidad de matrimonios forzados de niñas y adolescentes dentro de comunidades cerradas. Tras su detención, quedó a disposición judicial para definir su situación jurídica.
Las pesquisas que derivaron en el arresto se apoyan en indagaciones previas realizadas en Guatemala, donde se documentaron traslados transfronterizos de familias y menores asociados al grupo. Fuentes cercanas al caso indican que el patrón operativo incluía movilidad constante para evadir controles, así como estructuras internas de coerción y aislamiento.
Una secta bajo la lupa internacional
Fundada a finales de la década de 1980 en Israel, Lev Tahor ha sido objeto de procesos judiciales y acciones administrativas en varios países. Las acusaciones recurrentes abarcan abuso infantil, negligencia, secuestro parental y matrimonios forzados, con víctimas trasladadas entre jurisdicciones. La reiteración de señalamientos ha motivado cooperación policial y judicial entre Estados.
El caso en México se suma a una serie de actuaciones recientes en la región y podría derivar en nuevas imputaciones si se confirman vínculos con hechos investigados en otros países. Mientras avanza el proceso, organizaciones de protección de la niñez y autoridades reiteran la prioridad de salvaguardar a los menores y desarticular redes que operan bajo estructuras cerradas y transnacionales.