El Gobierno de Francia anunció que abandonará de forma progresiva el uso de plataformas de videoconferencia estadounidenses en la administración pública y las reemplazará por Visio, una solución desarrollada por el propio Estado. La medida, prevista para completarse antes de 2027, busca reforzar la soberanía digital y asegurar que las comunicaciones y los datos sensibles permanezcan bajo jurisdicción europea.

La decisión fue comunicada por el Gobierno de Francia como parte de una estrategia más amplia para reducir la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros. En concreto, el plan contempla dejar de utilizar servicios como Microsoft Teams, Zoom, Cisco Webex y LogMeIn GoTo Meeting dentro del sector público. Según las autoridades, el objetivo es mitigar riesgos asociados al control de datos, la confidencialidad de la información oficial y posibles injerencias derivadas de marcos legales extracomunitarios.
La plataforma elegida para sustituir estos servicios es Visio, una herramienta de videoconferencia integrada en la llamada Suite Numérique del Estado francés. Desarrollada y gestionada por organismos públicos, Visio ya se encuentra en fase piloto en varias instituciones, con miles de funcionarias y funcionarios utilizándola de forma regular. El despliegue completo se realizará de manera gradual para facilitar la transición técnica y operativa en ministerios y agencias.
Subtítulo: Soberanía digital y contexto europeo
La iniciativa francesa se inscribe en un debate más amplio dentro de la Unión Europea sobre la autonomía tecnológica y la protección de datos. En los últimos años, varios países y administraciones han cuestionado el uso de plataformas extranjeras para funciones críticas, especialmente tras el aumento de tensiones geopolíticas y las preocupaciones por legislaciones como la Cloud Act de Estados Unidos. Francia sostiene que contar con infraestructuras digitales propias no solo refuerza la seguridad nacional, sino que también ofrece mayor control estratégico sobre servicios esenciales.
El cambio tendrá un impacto significativo en la administración pública, ya que afectará a millones de usuarias y usuarios y requerirá ajustes en formación, interoperabilidad y soporte técnico. No obstante, el Ejecutivo considera que los beneficios a largo plazo superan los costos iniciales, al reducir gastos en licencias, fortalecer capacidades locales y sentar un precedente para otras áreas de la digitalización estatal. La medida confirma a Francia como uno de los países europeos más decididos a impulsar la soberanía digital como política de Estado.
Fuentes:
Euronews; The National; Cybernews; Financial Times; Associated Press.