La reaparición de un grupo que se identifica como una reactivación de las Panteras Negras marcó una protesta frente al Ayuntamiento de Filadelfia y reabrió el debate nacional sobre el accionar de ICE, el uso de la fuerza federal y los derechos civiles en Estados Unidos.

La manifestación se desarrolló en Filadelfia, donde los participantes denunciaron lo que consideran prácticas abusivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Varios asistentes portaban armas de fuego, señalando que la legislación estatal permite la portación abierta, un elemento que elevó la visibilidad del acto y generó preocupación entre autoridades locales, aunque no se registraron enfrentamientos ni detenciones.
El contexto inmediato de la protesta fue la muerte de Renée Nicole Good durante un operativo federal en Minneapolis, un hecho que ha desatado críticas sobre los protocolos de intervención de ICE y la falta de mecanismos claros de rendición de cuentas. El caso ha sido comparado por activistas con otros episodios de violencia estatal que marcaron la última década y que deterioraron la confianza de comunidades afroamericanas y migrantes en las agencias federales.
Militancia simbólica y discurso comunitario
El grupo que encabezó la protesta afirmó ser una reactivación del Black Panther Party, evocando el legado histórico del movimiento surgido en los años sesenta. Sus voceros defendieron una estrategia que combina protesta política con programas comunitarios, como la distribución de alimentos, buscando reforzar su legitimidad social más allá del gesto confrontacional de la movilización armada.
Desde el ámbito institucional y de derechos civiles, el episodio ha reactivado llamados a revisar los límites entre seguridad pública y libertades individuales. Organizaciones civiles y algunos legisladores han pedido investigaciones independientes y ajustes normativos al accionar de ICE, mientras analistas advierten que la presencia armada en protestas refleja un clima de polarización creciente y un debate aún no resuelto sobre autoridad, legalidad y derechos fundamentales en Estados Unidos.
Fuentes:
– The Philadelphia Inquirer
– WHYY
– The Washington Post