Brasil alcanzó un hito significativo en su lucha contra la pobreza, al registrar el nivel más bajo en 14 años, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Más de 8,6 millones de personas salieron de la pobreza entre 2023 y 2024, impulsadas por la recuperación del empleo, mejores ingresos y el fortalecimiento de políticas sociales.

Los indicadores revelan una tendencia positiva que no se observaba desde hace más de una década. El avance se atribuye al dinamismo económico, la ampliación de programas de transferencia monetaria y un mercado laboral más estable, factores que han permitido que miles de familias mejoren de forma sostenida su calidad de vida.
Un progreso contundente, aunque con desafíos persistentes
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva destacó que estas cifras reflejan un compromiso renovado con la inclusión y la justicia social. Sin embargo, organizaciones especializadas advierten que persisten brechas estructurales, especialmente en territorios con altos niveles de desigualdad y vulnerabilidad, donde el impacto de las políticas aún resulta limitado.
A pesar de las advertencias, el IBGE señala que la tendencia general demuestra una mejora consistente en las condiciones de vida de la población. El reto, según expertos, será mantener la estabilidad económica y fortalecer los programas sociales para consolidar este avance histórico y evitar retrocesos en los próximos años.